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viernes, 18 de diciembre de 2009

¿Cómo ser Indie?

No hay menos 'alternativo' que querer ser como los demás.



domingo, 22 de noviembre de 2009

Adiós piercing

La trágica pérdida del pelazo del Chexpi me ha hecho pensar.

Hace un porrón de años, ni recuerdo cuántos, en un claro arrebato juvenil, decidí que me haría un piercing. He aquí un rebelde conformista.

Podría haberme hecho un tatuaje, pero las agujas me aterran, y a la larga sabía que volvería al redil. No, tatuarse la piel con agujas no tiene vuelta atrás, y lo que hoy es un bonito dibujo en una piel joven y tersa, mañana será un manchurrón verdoso en una piel fláccida y añeja. A ver cómo le explicas eso a tus hijos, para qué hablar de tus nietos.

Me decidí por un piercing por ser algo de lo que uno puede arrepentirse. En la oreja me parecía una mariconada, en el labio y en la lengua no lo vi nada práctico, en la tetilla me pareció inútil y en el prepucio me pareció una mierda muy chunga. En realidad en el prepucio ni siquiera me lo llegué a plantear, pero por cosas así es que pienso que el mundo tarde o temprano se irá a la mierda.

Mi decisión final era sencilla. En la ceja. Además, estéticamente me agradaba.

Como mi espíritu transgresor no consiguió vencer a mi sentido común, en lugar de acudir a un garito de éstos en los que un tipo llamado Serpiente, con más dibujos en su cuerpo que un comic de Naruto y ataviado con un chaleco de cuero sin mangas, te mete una aguja en la piel sin más miramientos y tras invitarte a par de tragos de bourbon al ritmo que marcan los 'acordes' de Mayhem, opté por acudir a un ATS.

Sí, me rebelé contra el mundo en la consulta privada de un practicante, en su chalet residencial y bajo anestesia local.

Al principio, la gente me preguntaba si me dolía y yo decía que no. Ahora, la gente me sigue preguntando si me duele, y yo los miro sin saber a qué se refieren. Lo he llevado tantos años, que me he olvidado de que existe. A decir verdad, me acuerdo de él cuando la peluquera me pega un tirón con el peine, cuando me lo engancho con la esponja en la ducha o cuando me llevo un pelotazo en la cara jugando al fútbol. Pero para mí, el resto del tiempo, hasta cuando me miro al espejo, es invisible.

No sé, debe ser que ya no me queda mucho de inconformista. Ya no me siento nada transgresor. Creo que su tiempo ha terminado. Algunos ni siquiera me conocen sin él, pero puedo asegurar que en el fondo fui, soy y seré siempre la misma persona.

miércoles, 9 de septiembre de 2009

Never!

¡Di NO a Madrid 2016! ¡No con mi dinero!


Campaña para la racionalización del gasto estatal, en pos de un desarrollo simétrico y justo del terruño. Por ejemplo, di SÍ a Alicante 2016, Mérida 2020 o al Mundial de España con sedes en Granada, Murcia, Santander, Cádiz, León, Huesca... ya me entiendes.

viernes, 3 de julio de 2009

Detrás de las cámaras: Alien

Cuando se habla de 'Alien', el film de Ridley Scott, la primera imagen que viene a la mente es la de un bicharraco negro y terrorífico, con ácido en lugar de sangre y un ansia irracional por destruir a todo ser vivo, cualidades éstas que hacían de él el ser menos apropiado para intentar razonar en una hipotética lucha a muerte.

Pero más allá de esta imagen creada por el cine, la vida de este espeluznante ser de pesadilla no podría ser más distinta.

Robert K. Alien nació en Madison, Wisconsin, el 29 de febrero de 1956. Fruto de una indecorosa relación, un amor prohibido entre un inmigrante hondureño y un oso grizzly, Robert Khimki fue abandonado a las puertas de la Parroquia Luterana de Betel.

Tuvo una infancia difícil. Los demás niños huían despavoridos ante su sola presencia. Según se hacía mayor, el pánico degeneró hacia una absoluta falta de respeto por su persona, lo que derivó en abusos reiterados por parte de sus compañeros, que constantemente insultaban y daban collejas a Robert en el recreo. Como él mismo recuerda, "en una ocasión, yendo de excursión al lago Michigan, llegaron incluso a lanzarme a la fosa séptica de un camping; fue horrible; todos se reían de mí y tardé casi dos semanas en quitarme aquel nauseabundo olor a material fecal".

Recorrió multitud de centros estatales en busca de una aceptación por parte de la comunidad que nunca llegó. Generaba terror entre la población blanca, la comunidad negra lo consideraba demasiado horripilante, los latinos no lo aceptaron por no ser suficientemente 'genuino' y los demás osos lo miraban con cierto recelo y desconfianza.

Tras alcanzar su mayoría de edad, fue aceptado por el zoo de Milwaukee como atracción principal. Y fue entonces cuando su vida dio un giro inesperado.

Ridley Scott, de vacaciones en Milwaukee, preparaba por aquel entonces el rodaje de una película de ciencia ficción, en la que necesitaba de un ser abyecto, venido de las profundidades del infierno, para hacer el papel de alienígena. La tarea no estaba resultando nada sencilla, sobre todo después de que el principal candidato para el papel, el español José Sacristán, hubiera declinado la oferta para continuar con el 'landismo' en su país. Paseaba por el zoo de la ciudad cuando se produjo el descubrimiento del director. Al ver a Robert, sintió, además de náuseas, que sus plegarias habían sido atendidas.

Tras escuchar la propuesta de Ridley, Robert no lo dudó ni por un instante y se trasladó con el director a Londres, para comenzar de inmediato el rodaje de 'Alien'.

El resto es historia.

Después de su primera película, vinieron otras. Producciones como 'Alien, el regreso', 'Alien 3' o 'Alien: Resurrección', además de dos secuelas más compartiendo protagonismo con Predator, así como numerosos videojuegos, hicieron de Robert Khimki una estrella a nivel internacional.


Robert, con una de sus fans

Hoy en día, poco queda de aquel espeluznante y desgarbado ser que aterrorizó a toda una generación y conquistó nuestros corazones, así como otras vísceras.

Retirado de toda vida pública tras el escándalo del Hotel Paradise Inn de Miami, donde celebró una fiesta privada en su suite acompañado de algunas jóvenes participantes en el Certamen de Miss Belleza Latina de 1996, cuando se le suponía un romance con su compañera de reparto en la trilogía que le hizo famoso, Sigouney Weaver, Robert Khimki decidió cambiar el rumbo de su vida. Aquel traspiés le costó, además de su relación con la actriz, numerosas críticas y una notable caída en su reputación. Más aún cuando se comenzó a especular con la posibilidad de que una de las asistentes a la fiesta fuera la brasileña Aline Rezende, por aquel entonces menor de edad.

Tras una búsqueda espiritual que le llevó a recorrer la India y Tailandia, tuvo lugar un encuentro en el Tibet con el Dalai Lama que le marcaría para siempre.

Sir Robert Alien, desde que en 2004 la reina Isabel II le otorgara tan eminentísimo honor, con motivo del 25 aniversario de su primer largometraje, se ha volcado desde entonces por completo en la filantropía. Apoya numerosas causas en beneficio de los más desfavorecidos, labor que le valió en 2007 el reconocimiento como premio Príncipe de Asturias de la Concordia, compartido con el Museo de la Memoria del Holocausto de Jerusalén.

A sus 53 años, este engendro da hoy de todo, menos miedo.

jueves, 21 de mayo de 2009

III Carrera Popular Universidad de Murcia

En vista de que la UMU no parece aportar tablas con los tiempos de todos los participantes, he decidido colgar mi tiempo, cronometrado por mí mismo, y que para los 4.600 metros de la prueba, con sus cuestecitas y todo, que ya te digo si costaban las jodías, ha sido de 24 minutos y 54 segundos.

Como se puede observar el tiempo es flojillo, pero es que no me han ayudado nada ni la climatología ni el desnivel.

La climatología porque, a pesar de llevar viviendo aquí desde que era un moco, el calor me sienta como una patada en los genitales, y ya os podéis imaginar lo que es ponerse a correr a las 12 del mediodía en pleno mes de mayo, con sus buenos 30ºC. Por lo visto, el hecho de que el año pasado muriera un alumno en el transcurso de una competición del Trofeo Rector, precisamente por estas fechas casi estivales y a hora similar, no les ha hecho aprender absolutamente nada.

El desnivel hay que agradecérselo a los promotores del campus de Espinardo, que tuvieron la genial idea de, no sólo situar el emplazamiento en las afueras, bien inaccesible y tan mal comunicado, sino que además tuvieron a bien situarlo en la ladera de una colina, por lo que además de hacer imposible el hecho de subir en bicicleta sin llegar deshidratado y jadeante, se hace muy difícil el hecho de cicunvalar el óvalo que envuelve dicho campus a la carrera sin sentir un martilleo en las arterias coronarias, sin duda indicador de que tu vida toca a su fin.

¡Gracias, señores presidente y alcalde de turno, de todo corazón!

En fin, excusas.

Estoy en un momento de forma nada envidiable, pero esta vez voy en serio. Como penitencia, me he impuesto tres días de gimnasio semanales y un montón de horas de piscina los sábados. Prometo que la próxima saldrá mejor.

PD: Mi fatigado compañero de fatigas exige protagonismo una vez más. Sin él, que duda cabe, la carrera hubiera resultado muchísimo más intrascendente y aburrida. Espoleado por sus bufidos y jadeos lastimeros, conseguí superarme. Quédote agradecido, querido amigo, pues eres la red que me libra de caer al vacío. Sin ti, mi fracaso hubiera sido estrepitoso.

lunes, 11 de mayo de 2009

Mens sana in corpore sano

4.600 metros. Que se dice pronto. Hace ya mucho tiempo que vengo avisando de mis sanas intenciones, pero por alguna extraña razón no era del todo capaz de llevarlas a cabo. Creo que desde que dejé el fútbol 'profesional' me he ido dando a todos los vicios nocivos conocidos por el hombre, hasta tal punto que ya no recordaba lo bien que se siente uno cuando no le crujen todas las articulaciones.

Cuando uno tiene una personalidad tan adictiva como la mía, le resulta difícil no hacer ciertas cosas. Leer, que para algunos es algo extremadamente aburrido y complicado, para mí es un vicio más. Leo todo cuanto caiga en mis manos, ya sea una Biblia, un libro de consejos para complacer a tu hombre, la garantía de la lavadora o la etiqueta del champú. Para mí, que el cartero comercial deje publicidad en el buzón es una satisfacción tal, que si hubiera sido Scarlett Johansson la que llamara a mi puerta, semidesnuda y exigiéndome sexo, no me habría hecho más feliz.

Ahora, tras casi haber superado una adicción a la dieta sana, me ha dado por el ejercicio. Otra vez.

Y poco tiempo después de estar trotando sobre una cinta en el gimnasio, he participado en la III Carrera Popular de la UMU, sobre una distancia de 4.600 metros. Cierto es que no estaba del todo preparado, pero tras haber quedado entre los 500 mejores de 1.500 participantes me he venido arriba. Aún no sé exactamente la posición, pero he quedado bastante satisfecho.

Es curioso, pero, tras haber estado a punto de vomitar el hígado al trote, uno se siente pleno, en paz con el mundo. Respiras hondo y te dices 'muy bien Pablo, tus cojones estarán orgullosos'. Y es que unos minutos antes, cuando sentías que estabas al borde de una angina de pecho, habías dicho que por tus santos cojones ibas a a terminar la carrera.

PD: Mención especial a Lui, mi fatigado compañero de fatigas, que a pesar de tener compromisos académicos se presentó allí, bañador psicodélico y camiseta de Iron Maiden en ristre. Yo estaba convencido de que se zambulliría en la charca de obstáculos.

viernes, 20 de marzo de 2009

Oscuros armarios empotrados

El cine nos ha regalado grandes momentos, coronados con grandes frases. Desde aquel 'francamente, querida, me importa un bledo' de Rhett Butler a Scarlet O'Hara en 'Lo que el viento se llevó', hasta ese perturbador e inquietante 'voy a hacerle una oferta que no podrá rechazar' de 'El Padrino'.

Pero como todo en esta vida, también hay sitio para grandes patinazos y frases desafortunadas. Hoy rescato del olvido una de ellas.

Si ya es difícil hacer una película sobre 300 tíos musculosos en taparrabos sin que te cataloguen el metraje como 'cine gay' y la coloquen en los estantes de la sección para mayores, que en el doblaje te hagan esta jugarreta debe hacer que al director le sangre la úlcera. Ahora bien, cuando la filmaron también tuvieron poca vista. Uno se pasa la mitad de la película preguntándose si los espartanos, a la sazón y para más inri, griegos, no tendrían algún oscuro secreto. Colocar a un Jerjes de dos metros largos, cargado de abalorios cual quinceañera y en esa actitud, digamos que, cuanto menos, irresponsable, no es serio.

Aquí va el momentazo XY. Sobran las dobles lecturas, ya que el original no deja lugar a dudas.



A mi parecer, se han cargado de un plumazo, y nunca mejor dicho, toda la masculinidad del film, que ya de por sí pendía de un hilo.

martes, 10 de marzo de 2009

TRAMA, la odisea ininscribible

Este año se celebra la VII edición de TRAMA. Se trata de un juego online de simulación empresarial, patrocinado por Cajamurcia y organizado por ENAE y La Verdad, en el que se compite con otros equipos inscritos en dos fases, con objeto de obtener la máxima puntuación mediante una serie de 'jugadas' semanales.

Este año, hubiera querido participar, y hasta me veía capacitado para lograr algún premio, pero ha resultado imposible inscribir mi equipo.

Desde la web que facilitaban en la Facultad de Economía y Empresa de la UMU, trama.laverdad.es, traté por todos los medios de darme de alta. Probé desde mi casa con firefox, después con epiphany y no hubo manera. Me trasladé entonces a casa de mis padres, a ver si la cosa era del sistema operativo, ya que utilizo una distribución Ubuntu, y con Vista traté de nuevo con IExplorer y Safari. Nada que hacer.

Probé en días posteriores, antes del cierre de inscripciones, por si el problema estuviera relacionado con la susodicha web. El resultado fue el mismo.

Hoy, un día después del cierre de inscripción, después de todos mis esfuerzos durante esta semana pasada, estoy fuera de concurso.

Quisiera hacer llegar mi más sincera enhorabuena a los encargados de dar soporte y mantenimiento a la web, Sonimatec, ya que han conseguido frustrar todos mis esfuerzos por participar en esta edición, en la que ni tan siquiera ofrecen una alternativa para inscribirse o una dirección de contacto para posibles incidencias.

Como diría Ángel, un aplauso lento para ellos.

martes, 10 de febrero de 2009

Terrible accidente en Monte Romero

Peter Cucumbers, estudiante Erasmus y tres veces campeón del mundo de Chapas Indoor, sufrió el pasado jueves un terrible accidente en las instalaciones universitarias de Monte Romero.

Peter, que se encontraba a la hora del aperitivo en compañía de unos amigos, se aproximó a una máquina expendedora de refrescos con objeto de apaciguar su sed.

Por circunstancias que aún no han trascendido, Peter sufrió un aparatoso accidente al introducir las monedas en el cajetín, dando como resultado un pequeño rasguño en el dedo pulgar de su mano derecha.

Las asistencias sanitarias desplazadas al lugar del accidente, practicaron una cura de emergencia a Peter, para posteriormente trasladarlo de urgencia al Hospital Universitario Virgen de la Arrixaca.

En el lugar de los hechos se vivieron momentos de angustia ante la gravedad de las heridas sufridas por Peter, aunque testigos presenciales aseguran que 'el Mago de Latón' se encontraba tranquilo y consciente, e intentaba tranquilizar a sus seguidores allí presentes.

Fuentes de este e-Diario han conseguido contactar con Peter, que al respecto de lo sucedido declaró:

- ¡No es más que un arañazo, por el amor de Cristo!

Por el momento, se desconoce si Cucumbers estará en disposición de disputar el que sería su cuarto título mundial consecutivo, que se celebrará el próximo jueves 12 de febrero en La Tasca, Murcia.

Consultados sobre la posible ausencia de Peter en 'le Championat', sus adversarios declararon sentirse "terriblemente afectados por la noticia", aunque aseguraron que, "de un modo u otro, Cucumbers estará presente en el evento".

Por el momento, sus incondicionales se han echado a la calle para mostrar su apoyo al campeón, con pancartas en las que podía leerse 'Cucumbers in my heart'.

viernes, 9 de enero de 2009

El pollo deshuesado

Como podréis apreciar en este impresionante documento audiovisual, el arte del baile sin huesos no tiene secretos para mí. Pero todo esfuerzo por mi parte habría sido en balde de no mediar en mi educación ese gran hombre que es Chexpirit, y su tremendo pelazo. Él me hizo conocedor de estos movimientos tan sumamente plásticos y espectaculares. Yo, solamente soy un medio más para su difusión, pues algo así no puede, ni debe, caer en el olvido.

Mi repertorio coreográfico se amplia gracias a vosotros, no lo olvidéis.


Magnífica puesta en escena del baile del pollo deshuesado

lunes, 5 de enero de 2009

Clerks II

Tengo tantas películas preferidas, que quedarme con tan solo una de ellas me resulta estúpido.

Una de tantas que me han agradado, dentro de su género y acorde a su época, es Clerks II, casi más que la primera parte.

Aquí un pequeño extracto de uno de los mejores gags de todo el metraje. Pero hay muchos más.