'Por qué no lo quemáis, a ver si sus cenizas son verdes', dijo 'el Carnicero' tras haber asesinado al barbero de origen irlandés, al paso del cortejo fúnebre por Five Points, NY, en una de las pocas películas en las que no he sentido deseos de apalear a Leonardo DiCaprio.
Desde luego, las cenizas del personaje no serían verdes, pero con la fama de aficionados al noble arte del bebercio que tienen los irlandeses, no es de extrañar que una pequeña chispita aplicada sobre aquel cuerpo inerte provocara una importante deflagración, como cuando estalla una bombona de butano.
Hoy, 17 de marzo, es San Patricio. En España esto no quiere decir nada, pero se da la curiosa circunstancia, no conocida por muchos, de que Murcia sí que tiene como patrón al mismísimo santo irlandés, como conmemoración a una victoria sobre los musulmanes hace ya muchos cientos de años, que se produjo en un 17 de marzo y que fue honrada al clérigo. De hecho, existe un templo dedicado al propio San Patricio.
Por eso, en este día tan especial para todos los irlandeses, nosotros también tenemos algo que celebrar.
Y ya te digo si lo vamos a celebrar. Por todo lo alto. Tengo tantísimas cosas por las que brindar como motivos para beber hasta perder el conocimiento. Bien, vale, ahora no se me ocurre ninguno, pero, ¿quién me puede asegurar que estos años entregándome al consumo de bebidas espirituosas no han empezado ya a causar daños severos en mi cerebro e irreparables en mi frágil memoria?
En fin, como bien dijo Angelillo, 'el día de San Patricio, ir chispi es propicio'. Sláinte!
martes, 17 de marzo de 2009
Hoy es Verde
miércoles, 7 de enero de 2009
¡Cervecéame!
Yo no soy un alcohólico. Soy un bebedor social.
La sutil diferencia entre ambos conceptos radica en que, mientras el primero bebe solo, el segundo lo hace en compañía de otros.
Lo hago para facilitar mi socialización, para mejorar mi relación con los demás, para estrechar lazos con mis más allegados y ampliar mi círculo de amistades. Lo hago, en definitiva, para deshinibirme. Si bien es cierto que existen otros métodos para afianzar una amistad, ésta es, sin duda, la más rápida y eficaz. Nada mejor que una buena tajá en compañía del que hasta unas horas antes era tan sólo un conocido, o quizá hasta un absoluto desconocido, para poder integrarlo en la categoría de 'amigos'.
Pero ojo, ya que si bien una moderada cantidad de alcohol facilita todo el proceso, tal que un bote de vaselina en una experiencia anal, un exceso en la cantidad de alcohol ingerido conlleva, inexorablemente, la destrucción de todas tus amistades pasadas, presentes y futuras. El secreto, siempre, está en la moderación.
PS: Celia, la cerveza nunca será un brebaje nauseabundo.
