Pas d'inquiétude, pas de prélude,
pas de promesse à l'éternel,
Juste l'amour dans notre lit,
juste nos vies en arc-en-ciel...
domingo, 21 de diciembre de 2008
Pourquoi c'est la langue de l'amour?
viernes, 19 de diciembre de 2008
Moka, ma pétite salope
Desde hace tiempo, cuando paso por delante de una tienda de animales no puedo evitar fijarme en los conejillos. Los veo ahí, como pequeñas bolas de pelo mullidas y saltarinas, siempre olisqueándolo todo y con sus orejitas enfocadas en todas direcciones, y se me despierta el instinto maternal.
¿Pero cómo es posible, que un tío de tu edad, con esas pintas y con esa más que dudosa reputación, con fama de ser más insensible que un oso muerto, sea un apasionado de un animal tan sumamente ñoño? Misterios de la vida.
Sí, reconozco que detesto las comedias románticas y me gustan las películas en las que los protagonistas son horripilantes seres mutantes venidos de otro mundo, con exceso de violencia gratuita y extra de casquería. Pero debajo de este cincelado y petreo pecho, late un corazón lleno de amor... para los conejos. Que aborrezca y haga escarnio de las parejas que se lanzan obscenidades tan deleznables como 'cari', 'corazón', 'mi amor' o 'cielo', no quiere decir que yo mismo no pueda sentir amor hacia otro ser vivo, aunque sea de otra especie.
En fin, que no pude esconder más mi amor por estos seres peludos y me hice con una de ellos. Hace ya varios días que corretea por casa, pero hoy he decidido presentarla en sociedad.
De momento se llama Moka, y que dé gracias, pues mi primera elección, de haber sido 'lapin' y no 'lapine', era llamarla Fitzgerald. Barajo otros nombres, como por ejemplo, el de Lapine, que es coneja en francés, o Salope, que es puta, en francés también. Para un idioma que he estudiado, más vale que le saque partido.
No creo que le importe el cómo la llame, ya que dudo que sepa castellano, mucho menos francés. De momento, voy a dejar una encuestilla para decidir su nombre definitivo, antes de que llegue su primera visita al veterinario para oficializarla e inscribirla, justo en la barra de la derecha.
Ya ha dejado de cagar por toda la casa y vuelve solita a su jaula cuando tiene que hacer sus necesidades. Ha sido fácil. Le he dejado una guía de teléfonos, no para que se la lea, sino para que no me muerda los muebles, y una cajita de cartón con agujeros para su disfrute personal. Más vale que tenga algo para entretenerse, porque había empezado a mordisquearme el ampli y los cables.
Me sigue a todas partes, se encarniza con mis zapatillas y sabe jugar al 'pillao', por lo que deduzco que será un buen animal. Además, cuando la acaricio, me lame la mano. Sí, definitivamente, creo que nos llevaremos bien.
viernes, 12 de diciembre de 2008
'Any bowl, one pound'
Recientemente hemos regresado de London. El motivo del viaje no era otro que visitar a unos amigos que se encuentran allí intentando sacar adelante una vida, y de paso tomar nota de qué es lo que ha cambiado por allí ahora que se cumplían 10 años desde mi primera estancia.
Pocas cosas han cambiado.
Para empezar, parece ser que esta gente no quiere pertenecer a la UE. Los que llegamos de fuera de las islas, somos 'overseas'. Es decir, que independientemente de tu país de procedencia, eres foráneo. Ya puedes venir de España, de Francia, de Honduras o de Taiwan, que para ellos lo importante es que no eres inglés, y por ello tienen derecho a tratarte como si fueras inferior, tratar de estafarte y apartarte con desprecio en cualquier situación, con el fin de que no interfieras en su rutina diaria. "No cogerá el metro antes que yo este oversea", "no me quitará el taxi este oversea", "no pagará lo mismo que yo este oversea", y así un largo etcétera. Es destacable la ingente cantidad de indios y paquistanís que viven aquí, seguidos de cerca por los polacos. Eso sí, sudamericanos, ni medio.
Resulta que en todos los países de la UE, y en los no miembros de la UE, el carnet de estudiante internacional es válido para acceder a los descuentos, tal que de un estudiante local se tratara, pero en Inglaterra esto no es así. Allí, sólo es válido si está expedido por una autoridad inglesa, y más vale que sea conocida por la zona en cuestión, porque el acento te delata y te pueden tirar para atrás sin motivo. Esto supone un menoscabo de liquidez considerable a la hora de coger el transporte público, muy a tener en cuenta, ya que no obetendrás descuentos en trenes, autobuses o metro, y hablamos de valores que van desde 10% hasta un 50% de descuento. Los transportes, además, no son puntuales al 100%, a pesar de la familla de la puntualidad británica, hay que joderse, y los autobuses dejan bastante que desear en cuanto a confort y servicios. Si en Noruega destacaban por su modernidad y amplitud, además de su exacta puntualidad y servicios que incluían aseos, café gratuito y conductor educado y multilingüe (¡cuatro idiomas!), los británicos son el contrapunto, el lado oscuro.
Los precios, eso sí, son inigualables.
En Londres la pinta ronda las £3 y un pico, en los alrededores viene a ser £1'85. Eso sí, el volumen de alcohol es de 4'1% y la pinta resulta que lleva 440 ml. Traducido a euros, el primer valor es de unos 3'5 €, y el segundo es de 2 € aproximadamente. Para los 3 lerus que me soplan en cualquier bar mediocre por un tercio, a veces un quinto, es evidente que mi bolsillo sale ganando en las islas, no así mi hígado.
Los supermercados tienen de todo a buen precio. La comida inglesa es una mierda, y además es cara, pero los supermercados suelen tener buenas ofertas, tipo comida preparada desde £1 ó £1'5, con una amplia variedad, desde lasagnas o spaghettis, a platos más elaborados de arroz o puré con verduras y carne. Yo he llegado a comprar Pringles de 180 grs por 80 céntimos.
Comer en el McDonald's puede ser una buena opción, y te puede salir más barato que en España. Un menú Big Mac, con sus patatas y su refresco, por 4 €, en el mismo Soho.
Por supuesto, también puede uno buscar un buffet, que los hay y variados, y ponerse ciego por £5 ó £6.
El tema de salir ya es otra cosa. A las inglesas les gusta enseñar cacho, y parecen bastante libertinas, aunque son más bien percheronas. Encontrar a una rubicunda muchacha de fuerte acento, con una pseudo falda-pompón que deja ver medio culo y en camiseta de tirantes a 3 ó 4 grados bajo cero es normal. Que vayan muy cocidas y con una caraja que ni Fernando Arrabal en aquel famoso programa, es algo más que habitual. Lleva siempre protección extra encima, tipo condón y tipo cinturón de castidad, que para eso no les importa que seas oversea.
También es habitual ver que la policía se lleva a un inglés detenido y esposado con la cara sangrando. Supongo que se darán para entrar en calor, así que ojito.
Salir, lo que se dice salir, lo hacemos mejor en verano y en las zonas turísticas, al menos en cuanto a ambiente, pero se agradece que los bares respeten el aforo y no se fume en ningún local. Es conveniente empezar a beber a su hora, es decir, a las 5 ó las 6 de la tarde, que es cuando salen de trabajar, ya que a eso de las 8 termina la hora feliz y a las 11 se acabó la fiesta, o en el mejor de los casos, ésta se traslada íntegra a los 'after-hours'.
Hay cosas que nunca cambian.
Los españoles, somos italianos, y los italianos, deben ser españoles. La verdad es que cuando vi a cuatro italianos bastante pasados de peso y de talla 'española' cenándose una ollaza de spaghettis, empecé a entender la razón de su confusión. Menudos personajes. Luego, claro, vas por la calle y las españolas que hay por el mundo son todas talla XS y morenas... igualito que las italianas.
Lo de los monomandos, parece que nunca llegará allí. En pleno siglo XXI, que sigan existiendo dos grifos separados, uno para agua caliente y otro para agua fría, me parece tercermundista.
Eso sí, puedes pasar por el mercado y comprar veintisiete plátanos por una libra. Y es que Inglaterra, tiene estas cosas.
Algunos precios orientativos:
Tren i/v Milton Keynes - London ........ £12'40
Autobús Milton Keynes - Luton Airp .. £5'00
Travelday Card Metro ..................... £5'30
'Sub of the day' en Subway ............... £1'99
Menú Big Mac ................................ £3'49
Buffet libre tailandés ...................... £5'50
English Breakfast ........................... £3'95
Pinta en Milton Keynes .................... £1'85
Pinta en London ............................. £3'20
Abrigazo Look Molón British ............ £34'98
Pringles en Tesco ........................... £0'73
Platos preparados en Sainbury ........ £1- £2
Albergue junto al Soho .................... £20'50
lunes, 17 de noviembre de 2008
Lo pasamos pirata
Después de que en Menéame llegara a portada el baile de los esqueletos del Monkey Island 2, me puse nostálgico.
Me acordé de mis tiempos mozos y de mis aventuras gráficas favoritas. Indiana Jones y la Última Cruzada, Monkey Island, Maniac Mansion: El día del tentáculo...
Eran otros tiempos. Eran otros juegos. Desgraciadamente, cobra cada vez más valor aquello de 'cualquier tiempo pasado fue mejor', sobre todo cuando el tiempo pasado se refiere a nuestra juventud. Personalmente, me compadezco de los chavales que ya no quedan todos los días para jugar al fútbol después de clase y que prefieren pasar las horas muertas bebiendo litronas y fumando porros en un parque o bebiendo litronas y fumando porros delante de la Play. Tanto da la ubicación si el fin es el mismo.
En fin, que como pequeño homenaje, el pasado viernes, después de mi estelar actuación en el partido de solteros contra casados (séis goles, taconazos, caños, regates inverosímiles) compramos unas botellitas de licor para hacer una fiesta a la antigua usanza.
Y tan antigua fue, que cada uno llevó su performance particular y atuendo pirata, en honor al ya mítico e idolatrado Monkey Island, para hacer una fiesta bucanera. Hubo de todo, desde pañuelos varios, barbas ralas y camisas blancas, hasta mosquetes de metal y un parche de fieltro muy precario 'made in Ángelus'.
Bien provistos de ron, intentamos hacer grog con la receta más común que encontramos:
- 4/9 de ron (Capitán Bucanero)
- 4/9 de agua caliente.
- 1/9 de lima.
- Azúcar.
- Canela.
Todo mezcladito, salió de pena. El agua no engaña tan bien al paladar como el limón o la cola, por ejemplo, y llevamos ya un tiempo cerveceándonos el hígado como para soportar el sabor del ron en su máxima expresión. Está claro que los piratas bebían más por olvidar y por evitar el dolor físico y mental que por pillar el puntillo y disfrutar la velada.
Al final, como no podía ser de otro modo, al ser perros viejos y bien precavidos, acabamos tomando unos cubatas normalitos de ron con limón.
Para no variar mucho nuestros hábitos de consumo, nos dejamos caer por Mariano Rojas para rematar. Sala B, previo paso por Stereo.
Pero eso sí, lo pasamos pirata.
lunes, 27 de octubre de 2008
Tremendamente perjudicado
El pasado jueves, con motivo de la jarana que organiza la Universidad por eso de la BUM, que no comprendo muy bien cómo se celebra una bienvenida un mes después de haber llegado, sucedió algo extraño. Algo que escapa a toda comprensión humana.
No sabría explicar muy bien qué fue lo que pasó realmente. Toda está borroso, muy borroso. Sólo sé que, cuando quise darme cuenta, iba disfrazado de algún tipo de hortaliza.
lunes, 20 de octubre de 2008
El palillo como elemento de distinción
Main es un buen anfitrión, y, como tal, nos regala, casi sin querer, todo su conocimiento, descubriéndonos nuevas maneras de mejorar nuestra posición social. Cuando uno tiene tan amplio conocimiento de la estructura que conforma el conglomerado que es la sociedad actual, es fácil que la sabiduría rebose en uno mismo y esparza sus pequeños tentaculillos hacia todos aquellos que le rodean, atrapándolos y convirtiéndolos en individuos válidos para la sociedad.
Para hacer honor a la verdad, realmente no hemos conseguido mejorar nuestro estatus en el escalafón social. Pero por unos instantes nos pudimos sentir personas distinguidas. Todo gracias a ese gran invento de nuestros mayores, el palillo o mondadientes, y a la hospitalidad de Main.
Después de una opípara cena, en la que no faltó un buen serrano Siete Jotas, no se escatimó en aceitunas rellenas y la Steinburg corrió a raudales, después de departir largo rato sobre la existencia o no existencia de un ente superior y sobre la sexualidad de algunos de los presentes, y llegados al punto de estar bien empapados en alcohol, cual bucanero embriagado de ron, llegó al fin ese elemento diferenciador que hace especial al ciudadano español en cualquier evento festivo o reunión social. Al fin, el palillo fue redescubierto y encumbrado, y todo su señorío puesto a nuestra disposición.
Porque no nos dejemos engañar, no hay nada que haga más varonil a un hombre y más distinguido a un caballero, que un mondadientes bien amarrado entre los dientes. Amén de hablar muy a favor de su higiene dental. Quizá una boina bien calada, pero eso es ya un nivel de distinción para el que quizá aún no estemos preparados.
Yo, de hecho, no me sentía tan superior al resto de los seres humanos desde aquella época en que fumaba Lucky Strike y usaba cerillas, hace ya muchos años.
Gracias, Main, por hacernos sentir 'especiales', por enseñarnos a valorar las cosas más pequeñas y por proporcionarnos mondadientes de recambio.
viernes, 17 de octubre de 2008
¡Casi se la limpian!
Abro un paréntesis en mi ajetreada agenda para denunciar algo que me turba sobremanera.
Si el otro día fue un accidente con heridos a la puerta de la Biblioteca Regional, hoy casi ha habido que lamentar una desgracia, nuevamente ante mis propios ojos.
La cosa no ha sido tan grave como la última vez, ocasión en que la carretera se tiñó con la sangre de un peatón despistado, pero ha podido ser peor. Una mujer ha sido 'casi atropellada' por un vehículo muy cerca del Corte Inglés. Y digo casi, porque no me explico muy bien cómo es posible que no haya resultado gravemente herida. La tipa debía ser la prima de Bruce Willis en "El protegido".
El caso es que la muchacha se ha puesto a cruzar en rojo, como hacemos muchos cuando nos desesperamos (véase Avenida Juan Carlos I, a la altura de la antes mencionada Biblioteca), en la calle cortada por las obras del nuevo y flamante parking y... literalmente ha sigo golpeada por un vehículo. No la ha rozado, no, le ha dado un topazo en toda regla a la altura de la ciática (muslamen y culamen, para los de la LOGSE).
Habrá ido al hospital, porque a pesar de mantenerse en pie así en caliente, parecía desconcertada después del incidente, y esas cosas, ya se sabe, duelen al rato.
En fin, para reflexionar.
Me he pasado mucho tiempo empapandome de la cultura del transporte en otros países más 'avanzados' en este sentido, y debo decir que es algo que se veía venir desde que regresé. Tenemos una ciudad pensada para el coche, no para el peatón. El transporte público, que se reduce a unos cuantos autobuses en una ciudad colapsada por el tráfico y sin carriles exclusivos, resulta lento de cojones y muy deficiente. De ir en bicicleta mejor ni hablamos, al menos los que aprecien su vida.
¿Qué cojones pasa en Murcia, señores políticos? ¿No merecemos un transporte público adaptado al siglo en que vivimos? ¿No hay ya suficientes coches? ¿No hay acaso suficientes plazas parking? ¿No han oído hablar, qué sé yo, de la sostenibilidad? Claro, siendo el transporte público la mierda que es, resulta imprescindible coger el coche, cómo no, y pasa lo que pasa, que tenemos un caos absoluto en la circulación.
Si alguna vez voto por el PP en Murcia, por favor, cortadme la mano que sujete la papeleta.
PD: Dedicado a todos aquellos que han sufrido alguna vez la línea 39. Una hora para coger un autobús, hacer 3 kms y llegar a tu Facultad, nunca es suficiente.


